Antes de convertirse en una imagen familiar en las fotografías a orillas del río Perfume o bajo las hileras de árboles verdes de Hue, el áo dài recorrió un largo camino. Sus primeros indicios se remontan al áo ngũ thân (túnica de cinco paneles), un atuendo que surgió en la vida cotidiana de los habitantes de Dang Trong hacia principios del siglo XVII. A medida que Thuan Hoa – Phu Xuan se consolidaba como una región clave en el sur, el áo ngũ thân se popularizó ampliamente entre la población.
El punto de inflexión llegó en 1744. Tras proclamarse señor y erigir la capital de Phu Xuan, el Señor Nguyen Phuc Khoat (Võ Vuong) emprendió una reforma de la vestimenta y decretó el áo ngũ thân como atuendo cotidiano para los habitantes de Dang Trong, desde el río Gianh hacia el sur. A partir de entonces, una prenda vinculada a la vida diaria adquirió un significado más profundo de orden, ceremonial y representatividad cultural de la región de Phu Xuan. La relevancia de esta reforma es también el motivo por el cual el Señor Nguyen Phuc Khoat es frecuentemente reconocido como el «padre del áo dài».

Durante la dinastía Nguyen, la túnica continuó perfeccionándose en diseño y confección. Bajo el reinado del emperador Minh Mang, el áo ngũ thân de cuello alto, con cinco botones abrochados en el costado derecho y combinado con pantalones rectos, se convirtió en una prenda regulada y de uso más extendido. Desde la corte real y los altos funcionarios hasta la vida popular, la túnica estuvo presente en múltiples ámbitos de la sociedad de Hue de aquella época. Y cuando Phu Xuan se convirtió en la capital de la dinastía Nguyen, Hue pasó a ser el lugar donde esta prenda se preservó, se perfeccionó y se arraigó profundamente en la cultura cortesana.
Lo fascinante es que el áo ngũ thân no solo se define por su técnica de confección. Cada elemento de la túnica encierra un significado moral y filosófico. Sus cinco paneles simbolizan a los padres de ambos lados de la familia y a quien la viste; sus cinco botones representan las virtudes de Humanidad, Cortesía, Rectitud, Sabiduría y Confianza (Nhân – Lễ – Nghĩa – Trí – Tín). De este modo, la túnica no solo cubre el cuerpo, sino que también evoca los valores fundamentales que los antiguos apreciaban en la familia y en su estilo de vida.
A lo largo de las generaciones, el áo dài ha evolucionado para adaptarse a los tiempos, desde los cortes y los materiales hasta las combinaciones de colores. Sin embargo, en Hue, el espíritu del áo ngũ thân nunca ha desaparecido. Permanece vivo en las túnicas que se lucen en los días festivos, en las estudiantes de camino a la escuela, en las ceremonias tradicionales y en los momentos más cotidianos.



