La arquitectura de las casas sobre pilotes de los Van Kieu se remonta a miles de años atrás, cuando constituían uno de los pueblos más antiguos de la región de Truong Son - Tay Nguyen (Tierras Altas Centrales). El estilo de vida seminómada, la caza y la recolección impulsaron el desarrollo de este tipo de vivienda para adaptarse al accidentado relieve montañoso, resguardarse de las fieras salvajes, las inundaciones y la humedad. La casa es considerada la "creación más valiosa" de sus antepasados, testigo de todos los altibajos de la vida.
El proceso de construcción comienza con la selección del emplazamiento: la parte trasera apoyada en la montaña para protegerse de las tormentas y la fachada orientada hacia arroyos para regular la energía vital. El cabeza de familia utiliza ocho granos de arroz glutinoso aromático, que representan los ocho pilares principales, y los coloca en un tubo de bambú enterrado durante tres días; solo si los granos permanecen intactos se procede a edificar la casa, evitando siempre la orientación oeste (asociada a los malos espíritus). En las riberas de ríos y arroyos, las viviendas se disponen en hileras rectas; en terrenos llanos, se agrupan en círculo alrededor de la casa comunal (rong o guol), evitando que los tejados queden enfrentados entre sí para prevenir conflictos. Esto refleja una filosofía de armonía y cohesión comunitaria, nacida de un modo de vida autosuficiente y en estrecho contacto con la naturaleza. Con el paso del tiempo, esta arquitectura se ha transmitido de generación en generación, convirtiéndose en un símbolo cultural perdurable.



