El banh beo en cuenco de Hue es una especialidad elaborada con harina de arroz pura, vertida en pequeños cuencos, cocida al vapor y decorada con camarón seco tostado, aceite con cebollino y piel de cerdo crujiente. El punto culminante del plato radica en el cuenco de salsa de pescado agridulce y picante, que se vierte directamente sobre el pastel, creando una armonía perfecta entre los sabores salado, dulce, picante y graso.
El nombre "banh beo" proviene de la forma redonda y fina del pastel, que recuerda a las hojas de lenteja de agua que flotan en el río. Para la gente de Hue, el banh beo no es solo un aperitivo, sino también una parte de su memoria, ligada a los vendedores ambulantes y a las tardes apacibles a orillas del río Perfume.

Aunque no existen documentos oficiales sobre el origen del banh beo, este plato ha formado parte de la cultura culinaria de Hue desde hace mucho tiempo. Originalmente, el banh beo se moldeaba en recipientes de aluminio y se apilaba en cestas para venderse en mercados o callejones. Con el tiempo, para atender a los turistas y ofrecer una forma más práctica de degustarlo, nació el banh beo en cuenco, donde la masa de arroz se vierte directamente en pequeños cuencos y se cuece al vapor, convirtiéndose en la presentación más popular de la actualidad.
El banh beo de Hue refleja con claridad el estilo refinado de saborear pequeñas porciones propio de los habitantes de la antigua capital: delicado, sutil pero lleno de encanto. Cada cuenco es una pequeña obra de arte que encierra el alma y la destreza del artesano que lo prepara.

