Según documentos antiguos, el nem cha de Hue tiene sus orígenes en el famoso plato de la corte real "nem cong cha phuong" (rollos de pavo real y fénix). Este era un manjar reservado exclusivamente para la realeza en ocasiones de gran solemnidad, símbolo de la máxima exclusividad y refinamiento de la gastronomía imperial. Con el tiempo, los secretos de su preparación se transmitieron al pueblo llano, convirtiendo al nem cha en un plato cotidiano e inseparable de la vida diaria de los habitantes de Hue.

El nem cha se ha convertido en una parte indispensable de las comidas familiares, de las ofrendas rituales y de los banquetes. Esto demuestra que la minuciosidad y dedicación de la gente de Hue se reflejan incluso en sus platos más sencillos. Cada porción de nem envuelta hábilmente en hojas de plátano verde o cada rollo redondo de cha transmiten el cariño de quien los elabora. Por ello, el nem cha no es solo comida, sino también un obsequio significativo y un emblema del refinamiento y la profundidad de la gastronomía de Hue.



