El bordado de la corte de Hue es famoso desde hace mucho tiempo por su meticulosidad, delicadeza y riqueza en diseños y colores. Los artesanos locales elevaron este oficio tradicional a la categoría de un arte supremo, destinado exclusivamente al servicio de la corte imperial. Desde las vestimentas y túnicas reales del emperador, la emperatriz, el príncipe heredero y las princesas, hasta los objetos decorativos del palacio, todo se bordaba minuciosamente, reflejando lujo y distinción.

Técnicas magistrales de bordado como el punto de relleno matizado, el punto cruzado, el punto plano o el punto de cadeneta eran ejecutadas con destreza por los artesanos para dar vida a motivos y patrones vívidos y llenos de expresividad. Cada puntada y cada hebra de hilo albergaban el esmero, la devoción y el talento del artesano. Gracias a estas técnicas especiales, las piezas de bordado de la corte de Hue poseen una exquisitez, suavidad y profundidad extraordinarias.

