El relieve kárstico es una formación topográfica característica, originada por la disolución de rocas solubles como la caliza, la dolomía o el yeso por la acción del agua de lluvia o aguas subterráneas ligeramente ácidas. Este proceso ocurre cuando el agua de lluvia absorbe dióxido de carbono del aire, formando un ácido carbónico débil, que luego se filtra a través de los estratos rocosos y los disuelve a lo largo de millones de años. Como resultado, se forman rasgos geomorfológicos únicos, entre ellos:
- Cuevas de piedra caliza: grandes cavernas con estalagmitas y estalactitas, como la cueva Son Doong en el Parque Nacional Phong Nha - Ke Bang.
- Ríos y manantiales subterráneos: un sistema hidrológico subterráneo que fluye a través de fisuras en la roca, creando enigmáticos cursos de agua.
- Montañas kársticas: elevaciones en forma de conos o torres, a menudo intercaladas con valles.
- Sumideros o dolinas (sinkholes): grandes depresiones formadas cuando la capa superior de caliza colapsa debido a la disolución en el subsuelo.
- Poljés o llanuras kársticas: valles planos o llanuras encajadas entre cadenas montañosas rocosas.

El proceso de génesis del relieve kárstico depende de factores como el clima, la geología y el tiempo. Las regiones con clima tropical húmedo, como Vietnam, con abundantes precipitaciones y extensos depósitos de caliza, ofrecen las condiciones ideales para el desarrollo vigoroso del paisaje kárstico.



