La caza de nubes (cloud hunting) consiste en ascender a montañas o colinas elevadas en el momento oportuno para contemplar y fotografiar el mar de nubes: un fenómeno en el que una densa capa nubosa se asienta al pie de las montañas o en el fondo de los valles, creando la ilusión de caminar sobre las nubes o contemplar un océano blanco e infinito. No se trata solo de admirar un paisaje, sino de salir en busca de un instante efímero regalado por la naturaleza. Las nubes se forman debido al contraste térmico entre el día y la noche, sumado a una alta humedad y a una orografía montañosa con ríos y arroyos. Este fenómeno suele manifestarse después de las lluvias o a primera hora de la mañana, cuando el aire frío condensa la humedad impidiendo que las nubes se eleven rápidamente.
Cazar nubes exige paciencia y una meticulosa planificación en función del clima y la hora, pero la recompensa son fotografías espectaculares y una experiencia imborrable.





