La historia de Son Doong comenzó mucho antes de que la humanidad supiera de su existencia. Los geólogos estiman que la cueva se formó hace aproximadamente entre 2 y 5 millones de años.
- Formación inicial: La cueva se originó por el paso impetuoso de un río subterráneo a través del macizo kárstico de Ke Bang. La fuerza del agua erosionó y disolvió continuamente la roca caliza a lo largo de una falla geológica. Este proceso se desarrolló en silencio bajo tierra durante millones de años, excavando paulatinamente un túnel colosal en el interior de la montaña.
- Colapsos y formación de dolinas: Con el paso del tiempo, en los sectores donde la roca era más frágil, los techos colapsaron. Estos inmensos derrumbes dieron lugar a enormes dolinas o tragaluces naturales. Estos tragaluces permiten que la luz solar penetre hasta el fondo de la cueva, propiciando el desarrollo de una exuberante vegetación y formando selvas tropicales únicas con un ecosistema propio dentro de la caverna.
- Formación de estalactitas y estalagmitas: Paralelamente a la erosión, el agua de lluvia se filtró a través de la roca caliza, disolviendo el carbonato de calcio y goteando desde el techo de la cueva. A lo largo de miles y millones de años, este proceso dio origen a espectaculares formaciones de estalactitas (que cuelgan del techo) y estalagmitas (que crecen desde el suelo) de formas y dimensiones asombrosas, alcanzando algunas de ellas en Son Doong alturas de entre 70 y 80 metros.

El resultado de este complejo y prolongado proceso geológico es una caverna de dimensiones extraordinarias, cuyo tramo más grande supera los 5 km de longitud, alcanza hasta 200 m de altura y 150 m de ancho, con capacidad suficiente para albergar un rascacielos de 40 pisos.



