El culto a las Diosas Madres es una de las expresiones de fe popular más distintivas del pueblo vietnamita, originada en la adoración a las diosas y en la figura de la Madre todopoderosa. En Hue, esta creencia posee una impronta particular con el sistema de Tu Phu (Cuatro Palacios), a diferencia del Tam Phu (Tres Palacios) común en el norte. Tu Phu comprende cuatro reinos sagrados: Thien Phu (el cielo), Dia Phu (la tierra), Thoai Phu (las aguas) y Nhac Phu (las montañas y bosques). Cada reino está regido por una Diosa Madre, entre las cuales Thanh Mau Thien Y A Na —deidad cham adaptada a la cultura vietnamita— ocupa un papel central en la vida espiritual de los habitantes de Hue.
Más allá de enaltecer a la mujer, el culto a las Diosas Madres refleja el anhelo eterno de la humanidad por una vida próspera, feliz y pacífica. Por este motivo, en 2016, la UNESCO declaró las «Prácticas vinculadas a las creencias vietnamitas en las Diosas Madres de los Tres Palacios» como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, confirmando su valor espiritual y la vitalidad perdurable de esta tradición en la vida cultural de Vietnam.



