El licor Kim Long tiene sus orígenes en la aldea de Kim Long, comuna de Hai Que, distrito de Hai Lang, provincia de Quang Tri, una zona costera con más de 600 años de historia. El oficio de la destilación nació aquí hace unos 200 años, en la época feudal, y rápidamente cobró gran renombre gracias a su sabor superior. Según la obra «Dai Nam Nhat Thong Chi» (volumen 8, sección «Productos locales») de la época del emperador Tu Duc, el licor Kim Long fue calificado como «el más exquisito de todos» entre los licores de Quang Tri.
Durante la época colonial francesa (principios del siglo XX), los franceses analizaron las fuentes de agua de las aldeas del centro del país y eligieron Kim Long para fundar la destilería Xika (o Xikar), con el monopolio de la producción. Trasladaron los hornos tradicionales a instalaciones fabriles, prohibieron la destilación clandestina para recaudar impuestos y exportaron el licor a Francia y a varios países europeos. Sin embargo, al trasladar la tecnología y los equipos a Francia, fracasaron al intentar reproducir su sabor original: el gran secreto residía en el agua de la «vena del dragón», única de la aldea de Kim Long. En 1946, los aldeanos se rebelaron y desmantelaron la fábrica colonial para recuperar la libertad de producción. En la actualidad, el licor Kim Long ha resurgido y prosperado de la mano de la Compañía Limitada Xika (fundada en 1996), que combina tradición y modernidad, exportando sus productos a Laos y Tailandia.
La leyenda popular cuenta además que el licor Kim Long se originó a partir del príncipe Kim Long (Dragón Dorado), el hijo menor del Emperador de Jade, quien trajo la receta del licor celestial a la tierra para ayudar a los mortales a convivir en armonía. Más allá del mito o la realidad, la historia ha consagrado a este destilado como un verdadero patrimonio cultural.



