El chao sat ca loc dong, también conocido como chao canh o chao vat giuong, no es una sopa de gachas en el sentido convencional. En realidad, se asemeja más a un plato de fideos tipo bun o pho, con hebras elásticas elaboradas a base de un arroz integral rojo muy característico. El nombre “chao sat” proviene de la técnica de cortar o aplanar la masa (“sat”), en la que el cocinero utiliza una botella de vidrio o un rodillo para estirar finamente la masa de arroz bien amasada, cortarla en tiras finas y echarlas directamente en la olla donde hierve a fuego vivo el caldo de pescado. Este paso, que parece sencillo, encierra toda la minuciosidad y el empeño de los habitantes de Quang Binh.
El ingrediente principal del plato es el pez cabeza de serpiente de campo, una variedad de carne firme, dulce y aromática que, según la tradición, posee propiedades refrescantes para el organismo. El pescado se limpia cuidadosamente, se cuece en su punto exacto, se desmenuza con esmero y se marina con salsa de pescado, cebolleta, pimienta y chile, para luego saltearse con un toque de aceite de achiote que le otorga un tono dorado brillante. El agua de cocción del pescado no se desecha, sino que sirve como base para el caldo, aportando un dulzor natural y profundo. Como acompañamiento indispensable está el ram Ba Don, unos rollitos fritos crujientes rellenos de carne de cerdo picada, camarones marinos, setas oreja de judas y fideos transparentes, que complementan a la perfección cada bocado de la sopa.

Otro detalle distintivo es que el chao sat no se acompaña de verduras crudas o brotes de soja como otros platos, sino de hojas de mostaza verde finamente picadas, que aportan un toque ligeramente dulce y picante al fundirse con la intensa salsa de pescado con chile. Basta una cucharada de sopa bien caliente, un trozo de pescado aromático y un bocado de ram crujiente para sentir el alma de Quang Binh: sencilla, auténtica y profunda.

