El Hat Xam, conocido también como el canto de los juglares errantes, surgió hace siglos en el delta del río Rojo. En este contexto, Ninh Binh, y en particular el distrito de Yen Mo, está considerado como una de las cunas más importantes en la formación y preservación de esta expresión artística. Diversos documentos culturales locales señalan que el Xam guarda vínculos con las tradiciones musicales de la dinastía Dinh (siglo X), época en la que Hoa Lu era la capital del reino de Dai Co Viet.
Los registros históricos relatan la historia de la señora Pham Thi Tran, una talentosa artista a la que el rey Dinh Tien Hoang convocó a la corte para instruir en danza y canto a las damas de palacio y a los soldados, siéndole otorgado más tarde el título de Uu Ba. A partir de esa base artística cortesana primigenia, las formas musicales se extendieron paulatinamente a la vida popular, contribuyendo al nacimiento de géneros característicos como el hat cheo, el hat chau van y el hat Xam. En el marco del festival de Truong Yen (antigua capital de Hoa Lu), el Xam solía escucharse en el camino que conducía a los templos de Dinh y Le, armonizando con diversas representaciones tradicionales.

Al llegar a los siglos XIX y XX, el Hat Xam se convirtió en el medio de subsistencia de numerosos artistas invidentes o personas de escasos recursos. Las compañías de Xam, generalmente de carácter familiar, recorrían mercados rurales, embarcaderos, estaciones fluviales y ferias populares. Ninh Binh destacó especialmente por la vertiente del xam cho (Xam de mercado), caracterizada por un marcado tono narrativo, cercanía y gran flexibilidad melódica. Tras 1945, ante los profundos cambios sociales, esta manifestación atravesó una etapa de declive, acentuada tras el fallecimiento en 2013 de la ilustre artista Ha Thi Cau, considerada el último gran icono del Xam del siglo XX. No obstante, desde 2014, la provincia de Ninh Binh ha impulsado múltiples programas de conservación y revitalización, devolviendo el Hat Xam a la vida comunitaria y convirtiéndolo gradualmente en un atractivo clave para el desarrollo cultural y turístico local.

