El canto sac bua, conocido simplemente como sac bua, no es solo una sesión de canto. Es una forma integral de arte escénico folclórico que combina versos rimados, recitativos, movimientos de danza suaves y el sonido de instrumentos musicales tradicionales. El contenido de las canciones suele centrarse en los aspectos más cercanos a la vida cotidiana: pedir por un año de paz, cosechas prósperas, armonía familiar, ahuyentar la mala suerte y rendir homenaje a los antepasados.
El sac bua de Minh Hoa no posee un ritmo excesivamente agitado. Su melodía, a veces grave y a veces aguda, fluye suavemente como un eco entre las montañas, pero también incluye pasajes vibrantes y vigorosos marcados por el ritmo de los tambores. Un grupo de canto suele estar compuesto por entre 4 y 7 personas, siendo lo más habitual 5, lideradas por una persona respetada y conocedora de los rituales.
En este conjunto, el trong cai (tambor grande) y el trong com (tambor cilíndrico tradicional) se consideran el alma de la interpretación. El redoble de los tambores abre paso al canto, marca el compás para todo el grupo y crea la atmósfera solemne de un ritual de bendición. Los integrantes visten habitualmente el tradicional ao dai y turbante; según las costumbres tradicionales de Minh Hoa, el grupo de sac bua está compuesto principalmente por hombres, ya que se cree que las bendiciones masculinas traen más fortuna y prosperidad al dueño de casa.
Una sesión de canto sac bua sigue una secuencia bien definida. El grupo suele comenzar con la petición en la puerta (dao cong) para solicitar permiso al anfitrión para entrar; luego pasa a la parte principal con cantos de presentación, bendiciones, elogios a los tambores y a los petardos. Al final de la sesión se realiza el ritual de sellado del amuleto y agradecimiento (dong bua y cam ta), concluyendo el encuentro con los mejores deseos. Canciones como Mo cua (Abrir la puerta), Xung danh (Presentación), Chuc nam moi (Feliz Año Nuevo), Chuc nha moi (Bendición de la casa nueva) o Dong bua (Sellar el amuleto) se han transmitido a lo largo de generaciones. Entre el repique de los tambores y las conocidas estrofas iniciales, el sac bua no solo aporta un ambiente festivo y alegre, sino que también preserva una tradición cultural ancestral en la que las personas se unen a través de bendiciones y fe en los buenos augurios para el nuevo año.


